22 de enero de 2013

La Windsor

Ya conté en un post anterior cuanto me gustan las sillas y que en 1514 tenemos algunas hechas pelota. Me pareció en su momento que podía ser una buena idea mostrar los salvatajes de cada una y contar brevemente la historia detrás de cada diseño.

Este fin de semana pasó por lija y pintura una de estilo inglés, clásico entre los clásicos silleros si los hay: "La Windsor".

Fuente: Primrose Aquarius
El modelo es originario de Inglaterra y si bien se ubica su diseño en el siglo XVIII, su vigencia no se cuestiona!, es uno de los de máxima actualidad. 
Son característcos de ésta silla el asiento de madera y un respaldo conformado enteramente por barrotes incrustados de manera vertical  sobre la base (según como sea el remate final, en "arco" o "recto" se las denomina "bow-back" o "fan-back" respectivamente). 

Las patas también se incrustan en el asiento, aunque en este caso por debajo del mismo, de manera tal que son independientes del respaldo (Presten atención y van a ver que generalmente las patas de las sillas forman parte del apoyo de la espalda). 

Desde el principio se produjeron en serie para ser utilizadas como sillas de exterior, de hecho en algunos buscadores se las puede encontrar como "Forest Chairs". La sobriedad de su diseño las volvió sinónimo de distinción en los Estados Unidos donde rapidamente se hicieron muy populares. 

Como se puede ver en la siguiente ilustración (y son solo algunas) existe en muchas versiones: las hay con/sin brazos, como hamacas, con esterilla en el asiento, con respaldo recto o curvo y hasta de distintas alturas (taburetes).

Fuente: Finewoodworking






La que tenemos en casa la compré por Mercado Libre hace mucho tiempo. Llegó barnizada (demasiado brillante para mi gusto) y manchada con esmalte de uñas; se notaba que en algún momento quisieron lijarla para arreglar la macana y que abandonaron a medio camino.

Después de una larga estancia fondeada, la lijé y le di una mano de base color blanco (para mi es imprescindible aplicarlo ya que deja la superficie impecable para después pintar la madera).

Una vez seca la base, volví a pulir con un papel de lija bien fino. Asi terminé de preparar la madera que quedó prolija y super suave para aplicarle el color.

El sábado pasado, teniendo en cuenta lo contenta que quedé con el banquito, me escapé al Easy y conseguí un nuevo aerosol con el que la pinté de celeste.




Un par de horas al sol y secó.

Y finalmente...

Si bien quedó linda y prolija no es el color que esperaba (quería un celeste pastel, no tan bandera) así que ya está publicada en ML para ver si  consigue nuevos dueños.

Chauchas!.

3 comentarios:

  1. Te quedó superchula! Yo encontre dos en la basura y las tengo para restaurar, si quieres ver lo que hago con todo lo que la gente tira no dejes de pasarte por mi blog www.vintageloversblog.blogspot.com, te invito a verlo. Saludos desde Alicante, España!!

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