20 de febrero de 2014

Arquitectura insolente




Lo de éste señor es magia, locura, desparpajo.  La trascendencia de su creatividad es tal que no creo que alguien cuestione que la palabra "Dalí! se volvió un concepto en si misma.
Una vuelta que mi mamá nos visitó en Barcelona alquilamos un auto y fuimos hasta Portlligat, (en la Costa Brava) a conocer el lugar donde vivió y trabajó hasta que murió su mujer (Gala) y decidió mudarse para no volver.
 
El lugar es increible. Es una casita tan surrealista como su pintura. Confieso que a mi las "Casas Museo" me fascinan principalmente porque como no se mucho de arte (de técnica propiamente dicho), en general las obras me parecen verdaderamente interesantes una vez que las ubico en el contexto de su génesis.